jueves, 5 de febrero de 2026

Sociedad del Cansancio

Dentro del período estival que, como sabrán ustedes amigos lectores, corresponde a mi etapa de receso escolar, las chances de leer de manera voluntaria aumentan de manera exponencial. Es normal dirán que aquellos que estamos asociados académicamente a las letras tengamos esa complicidad con los libros. Si, en cierto sentido el proceso de lectura se hace menos acuciante e inclusive en un alto grado, placentero. 

Como decía, desde aquel 9 de enero en que puse mi indice por última vez en el lector y que indicaba el inicio del periodo de ocio, la lectura se me ha dado en varios formatos. La posibilidad de llevar conmigo un lector electrónico aumenta de manera exponencial la cantidad de información a la que puedo acceder, según "estados de ánimo" o según "preferencia" si es que es un término más a fin.

Parte del verano del hemisferio sur me ha permitido deambular por parte de la literatura Rusa con un circunspecto Fiodor (El adolescente en la actualidad) pasar por la pluma biológica de Nazareth Castellanos en su El espejo del cerebro, pensar en cómo organizar el "plan" que está aguardando en un drive, gracias a los nueve ensayos relacionados con la novela de Milan Kundera para terminar analizando mi propia versión de actualidad, a través, de las palabras del filosofo Byung- Chul Han con su "Sociedad del Cansancio" la que al final de su última página me da a conocer que la primera edición fue publicada hace dieciséis años y que tuvo una intervención adicional en el año 2015 y que en mis manos cayó la 4ta edición en su 3ra impresión, tras ser comprada en un local a la salida de las cajas de un supermercado en Pucón, localidad donde he tenido la fortuna de descansar.

Incluyo la idea de descanso, dejándome llevar por la espontaneidad que tenían los primeros escritores que menciona Kundera con la finalidad de no tener un patrón para escribir. De hecho teniendo en cuenta el móvil inicial, la idea de descanso podría tener una asimilación distinta bajo la lupa de los escritores que se mencionan en la obra del sur coreano.

Descanso que me ha ayudado a llevar de mejor manera la molestia plantar que aúna me aqueja (de esto más de un mes) Como la literatura específica dice (hoy en día) que la recuperación debe ser activa, mi alejamiento del asfalto ha ido rellenado un espacio menor en la gran carta gantt que cada semana se carga a mi trainpeaks. 

A la par de esa información, mis archivos relacionados a la atención plena, esgrimen que uno podría abrazar la dolencia y apropiársela para mitigarla desde una actitud consciente. Ambos escenarios los he llevado al plano de lo "real" y, si bien es cierto, el entrenamiento se logra, la sensación de molestia persiste.

Si le agregamos que el tiempo de lluvia se ha apoderado de la región de La Araucania, tengo los elementos óptimos para el buen uso del tiempo, mediante la idea de volver a aprehender. 

Es en ese escenario que ayer comencé la lectura del surcoreano. Su actividad masificada por las rrss (cosa que seguro él no comulga del todo) me ha bombardeado. Uno de mis primeros acercamientos fue de manera auditiva (conversación con el profe Williams para el diario escolar) también de manera audiovisual mediante explicaciones de otros frente a la problematización que él (mediante análisis) da al último tiempo de la Etapa Moderna y agrego que la idea de los ensayos siempre me ha cautivado de especial manera. 

Saborear como cada uno de los escritores logra encontrar las precisas palabras para enarbolar la problemática y una supuesta solución, el hallazgo del vocablo es de un nivel de precisión que me conmueve en la medida que avanzo en sus apreciaciones. Logro visualizarme en el escritorio (romántica visión de la escritura) me permito creer ver mediante la ventana algún resabio de naturaleza y por sobre todo cubro el ambiente con la solemnidad que el silencio entrega al oficio de escribir.

Sus pensamientos tienen (como es de esperar sus lecturas) la columna vertebral de los grandes nombres de la filosofía y es sorprendente la similitud en algunos alcances de sus exposiciones. La idea del ser que te observa el actuar está presente durante la obra, hasta llegar a la idea de que el que te observa es el propio ser que bajo esta última etapa (2010 contexto) la del rendimiento es quién acosa y subyuga al propio ser. 

La idea de auto-explotación suena tan lejana hoy, pero si la hubiese leído en su primera etapa seguramente hubiese enganchado a más no poder, pues sin lugar a dudas, que la globalización y los adelantos tecnológicos han hecho del ciudadano- trabajador un ser que siempre busca mejorar aún cuando sea en contra de su propia salud.

"La desaparición de las instancias externas de dominio no trae libertad, sino que, más bien, hace que la libertad se identifique con coerción" es una de las tantas citas que extraje de los ensayos e inevitablemente me lleva a sopesar la realidad en la que está inmerso el mundo. 

La idea de ser libre se ha transgredido de tal manera que en la actualidad hay un gran número de connacionales que solo se quedan con lo que se ha expresado en la televisión. Sin hacer ningún reparo al audio o imagen que sus nervios receptores llevan a su mente y que la gran mayoría basada en su amígdala actúa o dice de manera muy rápida, logró que en marzo, el nuevo presidente electo sea uno que solo empleó la técnica de atacar y defender que era tan propias de sociedades del siglo pasado. 

Es una lastima que el mundo este nuevamente comulgando con esta serie de mecanismo que solo hacen que los ciudadanos se aíslen y alienen dejando que sus pensamientos sean "sus jueces", con un mayor peso que la legalidad, dejando en claro que la liquidez de la sociedad tendrá por muchos años más (aún cuando ahora esta la AI) el mote de sociedad del cansancio.