martes, 4 de abril de 2023

Tan solo un mes

Es abril lo que en teoría es el cuarto mes del año y segundo en el período que corresponde a mi labor como profesional, pero a pesar de ello, la idea de este escrito es la de hacer, una revisión a marzo, el mes más largo del año, en cuanto a la cantidad de memes y personas que aspiran a que el día 31 se haga presente más temprano que tarde, como diría el "presi" de los lentes en exhibición.

Han sido cuatro semanas en las que me ha tocado presentarme en innumerables oportunidades, tanto con los estudiantes de los cuatro cursos en los que aparezco como titular (soy profesor nuevo en la institución) como a los colegas con los cuales he ido compartiendo aula. 

Dentro de este último grupo aparece uno denominado "el de los nuevos" al cual obviamente pertenezco. En él habitamos seis personas, lo curioso del asunto es que somos tres los que tratamos de inculcar el gusto por la lectura, a través, de la cátedra "Lengua y Literatura" rótulo bastante generoso para el logro efectivo que es valorado mediante las pruebas estandarizadas.

Sea como fuere, esta unión espontánea de docentes neófitos en la cultura y procesos del establecimiento se ha ido consolidando día tras día, teniendo a la comida como el eje articulador de esa fundición. Suena curioso, pero es una certeza. 

Otra es que el colegio tiene una suerte de trabajo automatizado tan bien regulado, que la ausencia de las presiones (evidentes) por parte de aquellos que toman decisiones, es una de las características más relevantes, desde mi perspectiva.  Lo anterior significa de alguna manera que uno trabaja en libertad tanto en la creación de actividades y formas de abordar los contenidos, salvo en aquellas efemérides centrales en cada unidad educativa.

Tras más de treinta días en los cuáles he enfocado las energías en sembrarles la idea de que "también tienen la posibilidad para ser mejores" he tenido un obstáculo más que motivante en el 1ro medio. Uno podría pensar que se debe a los cambios lógicos de un cambio de ciclo o del estadio mental en el cual se encuentran los jóvenes de casi catorce años, lo cual no deja de ser cierto, sin embargo, en esta oportunidad la barrera está dada en su condición de curso nuevo.

Ellos al igual que yo formarán parte de los nuevos durante este 2023, la desventajas que ellos tienen es la cantidad. El universo del curso que lleva la letra E como apellido es de treinta y ocho estudiantes, de los cuales solo tres conocen la dinámica del colegio porque fueron promovidos el año anterior.

Les presento el escenario. Casi cuarenta personas desconocidas tratando de encontrar aquel hilo imaginario que los llevará por el camino de la lectura, de la conversación en torno a temas contingentes o por esos senderos donde el aprendizaje se toma los mensajes y se convierte en realidad. Todos ellos llevando agua hacia su propio molino y donde la parte punitiva (que debería ser liderada por mi) no logra asentarse de manera definitiva en mi quehacer hacen de la sala del segundo piso un universo paralelo al que se da en el resto del centro educativo.

A pesar de lo anterior he tenido algunos insight bastante potente desde mi prisma. He sido receptor de enunciados que han desnudado toda rudeza con la que he barnizado en ocasiones mi discurso, como una suerte de llamado de atención elaborado y consciente, al punto de que el silencio se ha apoderado del aula. 

En otras, las risas han sido las que han guiado la estrategia y el aporte de algunos ha sido fundamental. Lo lamentable es que esos, al parecer, no logran convencer a los demás profesores como agentes importantes del proceso educativo. 

Es cierto, que son ellos los que lideran el murmullo y el desgano, son ellos los que responden de manera inadecuada para una sala, son ellos los que están más pendiente de la pantalla de su teléfono que de lo que pudiera cualquiera estar expresándoles desde el frente, pero quiero creer que son ellos los que podrán encontrar el sentido a su viaje diario al colegio, ellos encontrarán el propósito de su educación y serán ellos los que durante el año derribaran la "fama" que han ido creando desde aquel miércoles primero de marzo.

Sé que desde aproximadamente una década mi discurso se ha tornado más optimista que el de la mayoría y es gracias a esa hermosa forma de ver la vida que puedo vaticinarlo, aun cuando solo haya pasado tan solo un mes.












viernes, 10 de marzo de 2023

8M, DE INFINITO MEZQUINDAD

Me siento frente al computador con una necesidad de escribir sobre algo en particular. En vez de prepararme para ir al gimnasio como está establecido en mi rutina interna, me sitúo en el teclado para registrar una sensación que me deja sin mucho margen de acción.

Todo comenzó al interior de un grupo de whatsapp, el cual alberga a mis compañeros de educación media del JVL, un grupo bien heterogéneo en el cual, cada uno desde sus prismas de profesionales hecho y derechos, comentamos cosas bastantes jocosas, cosas futboleras, pero también allí, como seres políticos que somos (según Aristoteles) emitimos nuestras opiniones en torno al camino que toma Chile con miras al futuro.

Es emotivo hasta cierto punto, la forma en que cada uno defiende su terruño intelectual y como los comentarios de apoyo se superponen en cada una de las direcciones que se permiten. Lo curioso surgió hoy en la hora en que estoy en cumplimiento de mis horas no lectivas en mi actual unidad educativa.

Abrí de manera casual la app verde, revisé los comentarios de los otros grupos a los cuales pertenezco. Cabe mencionar, que en la actualidad la forma de comunicarse, de manera rápida (no sé si del todo efectiva) es un whatspp. Se supone que al ver el doble check azul, la respuesta de cualquier interlocutor debiera llegar en cosa de minutos.

Estaba haciendo scroll sobre la pantalla cuando leí lo expuesto por Camilo. Hacia alusión a la forma en que el actual (de hecho sea de paso, hoy el Gobierno ha realizado un nuevo cambio de gabinete, el tercero si no me equivoco) ministro de Economía, Mario Marcel, había dejado de ser feminista. Algo así como si se hubiese cansado de mantener un discurso en pro de la igualdad entre los géneros. 

Al menos así lo percibí una vez terminado su lectura. La gracia es que el Ministro respondía en su discurso, una pregunta relacionada con el fracaso de la idea de legislar la REFORMA TRIBUTARIA, piedra angular para todos los cambios que se espera que surjan desde esta administración. Esta que tiene al presidente más joven de la historia, pero que desde ese misma visión ha cometido errores tan "naif" como impresentables, si es que el discurso emitido durante la campaña se hiciese real y tangible.

Insisto el contexto que me ha dejado sentado en mi casa con los dedos en el teclado fue el rechazo de la reforma citada en el párrafo anterior. Reitero de manera majadera, la idea era dar la venia al proceso de DISCUSION AL INTERIOR DEL HONORABLE CONGRESO, nada más.

A pesar de que solo se abriría una puerta pequeña (más que seguro sabiendo en Chile en el cual vivimos) era una chance super valiosa para dar el puntapié inicial para los cambios que todo ciudadano aspira, solicita y requiere. 

Sin embargo, nada hacia presagiar que tres "honorables" MUJERES pondrían sus intereses por sobre el de los demás, cuando aquellos otros, involucraba a mujeres, Pymes y al resto de los chilenos que en la actualidad debido al proceso de distribución no tienen la solvencia para vivir.

Suena fatalista, pero es cierto, un número no menor de nuestros compatriotas están en condiciones mínimas, vulnerables a cualquier cambio que pueda producirse en el ámbito internacional y la votación realizada en el Congreso entregaba un aliciente para seguir pensando que estamos bien encaminados como país.

A pesar del enorme rechazo que los ciudadanos le dieron al referendum de salida de la constituyente, que según mi parecer, abordaba aquellas falencias estructurales, cimentando el camino del cambio, aún se sentía en la atmósfera que los cambios vendrían más temprano que tarde (a pesar de que sabemos todos que ha pasado demasiado tiempo en que los empresarios siguen acumulando) aquel escenario de modificaciones donde las necesidades reales del chileno de a pie o de la clase media y de los pobres estaría en la punta de lanza de las reformas. 

Inclusive con ese ambiente de derrota que los MCM se han encargado de relevar, existía la mínima opción en esa votación de anuencia para legislar. Sin embargo, una diputada tuvo un altercado el día previo con el Ministro de Educación. Gritos fue lo que señaló la involucrada en el asunto y pidió de manera ipsofacto la renuncia del encargado de la cartera.

Para colmo de todos, dos diputadas hicieron causa común con la dañada y el trío se ausentó del proceso de votación, dejando sin los votos necesarios al gobierno para implantar el plan de acción que beneficiaba a la gran mayoría de los compatriotas.

A sabiendas de que su acción tendría las consecuencias descritas, se "atrincheraron" en su postura, poniendo sus intereses por sobre el colectivo, justo un día después de la conmemoración del 8M, donde con el gesto de esta tríada de mujeres, puedo leer un 8M, como un infinito de mezquindad.







martes, 28 de febrero de 2023

Un nuevo desafío

Henos aquí en un nuevo comedor para estudiantes tomando café preparado de manera paralela durante mi desayuno a eso de las cinco y media de la mañana. Con las ganas que se puede tener un día martes previo al ingreso de aquellos a los que tendré el placer de acompañar, me sitúo frente al ordenador.

Es como el viaje a la semilla, recurro a este título, pues acabo de leerlo en el plan lector en la plataforma que esta institución emplea para ordenar sus contenidos y asegurar el proceso educativo en su universo de estudiantes. La mención de Alejo Carpentier no tiene ningún asidero lógico, más que el titulo, pues la trama de aquel emblemático texto está fuera de mi radar, pero tomo en mi cabeza aquello de la "semilla" para dar cuenta de una vuelta al origen.

Mis primeros pasos en el campo de la docencia se dieron a inicios del período escolar del año 2008. Con la ayuda- nuevamente- de mis padres adquiría mi segunda titulación y ese año ingresaba al mundo laboral como el flamante nuevo profesor de lenguaje en "La Reina del Mundo". Reemplazaba a la señora Marta si mal no recuerdo, jubilada el año previo y mis nuevos bríos serían la fuente desde la cual adquirirían el conocimiento aquellos estudiantes que cursarían los cursos quinto, sexto y octavo básico.

Con el ánimo y entusiasmo que me ha caracterizado a lo largo de mis años desarrollé las competencias aprehendidas en mi alma mater desde el primer día. Mis orígenes de periodista me daban un plus especial para enfrentar las lecturas y propiciar el diálogo al interior de las aulas. Aquello se ha transformado en una impronta a lo largo de mi proceso como educador entregándome confianza y alegría en cada nuevo paso.

Decir que en aquellos niños logré impactar de manera efectiva no sería irreal, pues han sido ellos quienes con el paso del tiempo me lo han hecho saber. En la actualidad como profesionales en sus áreas aún conservo contacto con algunos y los recuerdos de aquellos años solo nos trae alegrías. 

Seguramente también mis intervenciones y decisiones tomadas fueron rechazadas por otros o resistidas creando una coraza difícil de penetrar, pero a pesar de aquello, logré mantener una continuidad de casi diez años en ese acogedor ambiente donde resonaban las palabras de San Vicente de Paul en boca de las Hermanas de la Caridad, consagradas encargadas de llevar las directrices del colegio.

Hoy con muchas horas aulas en el cuerpo puedo expresar que esta unidad educativa cercana a mi hogar me ha sorprendido de manera positiva, tanto por la calidez humana (son solo dos días, pero aquellos profesionales con los cuales deberé confluir durante el año se han mostrado llanos a ayudar) como por el desarrollo tecnológico que poseen.

Estaré facilitando contenidos nuevamente en los primeros hitos de la enseñanza media y me esforzaré en promover el gusto por la lectura mediante la cátedra de "comprensión lectora" en uno de los cinco segundos medios que se despliegan en los tres pisos del Centro Educacional La Florida (CELF)

En tiempos en que muy pocos asimilan de manera correcta lo decodificado la idea de abrir la maravillosa puerta de la comprensión se alza como un nuevo desafío que adquiero con mucha ilusión. Solo el día a día dirá cómo lo estaré haciendo, por lo pronto mariposas en mi estómago, me indican que la elección ha sido la correcta. 






viernes, 17 de febrero de 2023

FEBRERO

El segundo mes del año ha sido súper movido. Enero tuvo también sus puntos altos, pero esta tarde de viernes han quedado en el pasado. No tengo ninguna objeción en contra de los días pasados, desde hace un tiempo que gozo cada uno de ellos y aprovecho el día a más no poder. En ocasiones es consciente en otras sé que he resuelto algo en pos de aquello y me deja apaciguado.

Tan solo es el fin laboral de la tercera semana y he querido estar frente a la pantalla desde hace mucho. El viaje a las Torres del Paine es más que solo un hito que finalizó junto con el primer mes del año 23. Allí fue donde conviví diez días con quien comparto un hermoso caminar desde hace más de un año y con quien disfruto de cosas en común.

La capacidad de hablar con honestidad es una de las que observo en el día a día. Con esto quiero expresar que en mi caso me expreso sin tapujos, existe la sensación en mi ser que puedo tratar cualquier tema con respeto y amor. Dos de los ejes que he venido combinando en mi vida y que trato de proponer a quien me conoce y comparte parte de su tiempo junto a mi. 

Resulta que el andar ha sido de lo más que hay. En más de una ocasión le he expresado que el sino nos volvió a juntar en la instancia calma de nuestras vidas y realmente lo siento de esa manera. Creo que el destino nos ofreció una nueva chance de entender de qué va la vida y gozar cada instante con la determinación de saber que puede ser el último en conjunto.

Suena aterrador, pero tengo esa certeza y me permite ser ecuánime (al menos desde mi perspectiva lo intento) cuando debemos tratar algo peliagudo. Es complejo presentar los puntos de vistas basados en la compasión y en la bondad.

La rueda de la fortuna, allá en un septiembre lejano, volvía a poner en mi camino a aquella dulce niña que fue parte de mi crecimiento en los inicios de los 90 y con mucho tacto trataba de no arruinarlo.

Suena lejano, pero no deja de ser verdad. Ella reseñaba aquel día once en sus redes sociales, después de 24 años volvemos a encontrarnos y me taggeaba en IG. La alegría sentida durante el trekking de Aguas de Ramón se volvía a evidenciar en mi piel y en la sonrisa que se dibujaba en mis labios.

Soy honesto cuando escribo que mis pensamientos disfrutaban (lo siguen haciendo) cada instante junto a ella. El deambular de mis actos no los recuerdo con exactitud, pero al parecer, según su perspectiva fui demasiado lento.

Algo más de tres meses fue el período de cautela que mi cuerpo y mente previeron como necesario para su regreso a las lides del amor compartido. Fue una simple pregunta la que me permite hoy reseñarla yo a ella. 

¿Puedo cruzar la línea? o algo así, para luego agregar algo más compasivo aunque no recuerdo con certeza cuál fue el diálogo dispuesto sobre su cama. Estábamos mirándonos recostado. Teníamos las manos debajo de la cabeza como una suerte de almohada y nuestras miradas se sostenían en la penumbra de la tarde.

La anuencia de ella vino en un monosílabo, tras el cual, acerqué mis manos a su cara la atraje hacia mi y la besé. Suave en un inicio, luego nos permitimos agregarle candela al encuentro. Fuego que hasta ahora renace en cada nueva posibilidad que nos regala el día a día.

Decir que espero con ansias, no es una exageración, como tampoco lo es que durante su ausencia, su presencia se hace más fuerte y me acompaña en cada uno de mis actividades. Ya sea en la lectura, como sucedió con Aniquilación de Michelle Houellebecq o cómo sucede cuándo finalizó un entrenamiento.

Hoy está en su departamento con su cabeza llena de reuniones y cosas por hacer. Por mi parte, a la espera de que en un par de semanas vuelva a encontrarme con un aula y nuevos retoños- si se tocar las teclas justas- ávidos de aprender.







 

miércoles, 18 de enero de 2023

Reflexiones

Quería dejar plasmado los inconvenientes que he tenido para poder sentarme frente al ordenador y comenzar a detallar aspectos diarios de mi vida. Han pasado diez días desde mi última entrega. Aquel día gozaba de la tranquilidad de un espacio habilitado solo para mí. Ese día, en que se realizó el Iron Man de Pucón, al igual que ahora, mis padres estaban fuera del hogar y pude sentarme frente a un silla en el comedor a escribir. 

Este año 23 quiero hacer de este proceso algo más cotidiano. He revisado los escritos que se han desplegado en este formato y al menos una vez por año desde el inicio he manifestado algo similar. 

Será pereza lo que me impide ser constante en algo en que me siento cómodo. Será pudor que otros crean entender quién soy mediante mis pensamientos. Sea cual fuere la razón, siempre está allí dando vuelta en mi cabeza. 

Decir que definitivamente este año puede ser el de la consagración de un método está por verse. Lo que si se puede evidenciar con certeza es que en mi teléfono se han duplicado las noticias relacionadas con la escritura, por lo cual, quiéralo o no, mis ojos estarán expuestos a estímulos referidos a ello.

El primer paso que di en torno a un camino rodeado de letras fue asociarme a un grupo de facebook que tiene como misión leer todas las obras de Fiodor Dostoievsky en orden cronológico. A esta altura, mes de enero, hemos tenido ya el placer de disfrutar "Pobres Gentes" y en este fin de semana, mediante comentarios escritos en telegram, daremos nuestra impresión acerca de "El Doble". 

Tengo la certeza que será un año inolvidable, pues además de poder hacer esto que me gusta, el salir de la zona de confort siempre es una instancia que pone a prueba todo tu ser. Escribo esto pues este año seré el profesor de lenguaje en una nueva unidad educativa. El Centro Educacional La Florida (celf) me dio la chance de facilitar los contenidos en estudiantes de los grados 7mo a 2do medio. 

Hablo así pues el lugar donde trabajaba me ha entregado el veintiocho de diciembre la carta de desvinculación. Situación que sinceramente no la esperaba. Pensé al igual que me paso en mi etapa de Periodista que el mérito serviría para seguir en aquel lugar que entregaba beneficios bastante buenos para mi persona. 

Pequé de inocente al ser tan transparente y creer que los mensajes positivos y de alientos tienen su propio camino, esta vez, el revés sufrido me deja fuera de un rango de acción que solo entregaba mejoras en mi persona a nivel personal (actividad física) como profesional (conversaciones interesantes) que sin duda iban moldeando a una mejor persona.

Es esa mejor persona (que comenzó a forjarse hace cinco años) quien trabajará a veinticinco minutos de casa. Es aquella la que hoy en un silencio total escribe nuevamente porque siente la necesidad de seguir por este sendero.

El siguiente paso será participar de algún concurso. Febrero se asoma en su medianía como el plazo a vencer y el escenario estará dispuesto por los amigos argentinos. Espero que esto no solo quede en una mera puesta en escena para la presente entrega y llegue a puerto. Para ese efecto usaré uno de los dos textos que creo tienen más posibilidad, pues los siento de una manera completos.

Me sucede a menudo lo que comienza con cierto orden mental toma su propio camino en la medida que avanza. 

En dos días más comenzaré a recorrer el Macizo Paine en el Parque Nacional Las Torres del Paine junto a la "negra", una persona maravillosa, que ha permitido que nuestros caminos se unan hace más de un año ya.

Serán ocho días caminando alrededor de la 8va Maravilla del Mundo, durmiendo en carpas y levantándonos en alguna ocasión antes del alba para poder disfrutar y maravillarnos de la hermosa naturaleza que nos entrega ese paraje al sur de Chile.

Nos vemos a la vuelta seguro con más ideas por dejar plasmadas. 






domingo, 8 de enero de 2023

Primer fin de semana de enero

El número que el calendario indica para este primer domingo del 23 es el número ocho. Más que el dígito que obviamente no podría superar al octavo, la idea de trasfondo es que sucede un día como hoy.

No sé si he sido claro en alguna entrega previa, pero el deporte que practico de manera constante es el running. Mencionar como llegué a él será responsabilidad de una entrada a futuro. Si realizó bien la operación deberé confesar que llevo casi una década recorriendo asfaltos, cerros y hermosos parajes (en aquellas competencias que me han tocado en medio de la naturaleza y en esas en las que debí viajar al extranjero para su ejecución) con la ayuda principal de mis dos piernas. Declaro en este momento que el peregrinar y proceso han sido fantástico.

Como sea, desde que me calcé las "tillas" para recorrer esos 10k en mi iniciática carrera he ido incluyendo otros deportes, para realizar de manera consciente lo que en la jerga se denomina "entrenamiento cruzado". ¿Qué significa? En pocas palabras da cuenta de la importancia de ejecutar otro deporte como una suerte de complemento al central que en mi caso es el correr.

Para el efecto de los denominados "runners" el uso de la bicicleta o el nado surgen de manera espontánea en la boca de los entrenadores y en cuanta página que se dedica a informar. La razón el poco impacto que se genera con estos en las articulaciones que, de seguro si alguna vez has corrido alguna distancia, sabes que es la más dañada.

En la medida- eso se habla con los otros que disfrutan del correr- que uno quema etapas, sean estas asociadas a las distancias. Primero 5k, para luego pasar al rápido 10k que te entrega la base suficiente para acceder confiado a la media maratón con el (único quizá durante el proceso) de poder disputar la prueba madre que consiste en el mito de Filipides y sus 42k 196m que le tomó llegar hasta Atenas para anunciar el fin de una guerra, las ganas de probar nuevos desafíos aumenta.

Cuando la preparación indicada (tiene que ser una práctica guiada teniendo en cuenta la alimentación y el descanso o entrenamiento invisible) permite cumplir estas cuatro distancia, la motivación (en mi caso fue de manera paralela) hace que eleves la mirada y que la naturaleza comience a cautivarte con sus recorridos entre medio de los cerros.

Los "trail runners" como se le denomina a las distancias dispuestas en las montañas son de una exigencia distinta, pero que tiene como símil, la preparación base el correr. El terreno y la altimetría son los dos nombres a los que debe poner ojo las personas que pasan del asfaltos al terreno irregular, pedregoso o enfangado que caracteriza a los circuitos de trail. 

Ambos conceptos son los que aparecen en la etapa llamado "básico", pues es en torno a ellos, que vuestro entrenador (siempre es bueno estar con alguien que sepa, si es desde el inicio de tu practica, súper) te entregara un paquete de entrenamientos que servirán para que en una fecha indicada puedas cruzar la línea de meta con la decencia que te lo permita el día de la carrera y las condiciones de la misma.

Una vez que la 'conquista' de la montaña cuelga en el medallero (las mías están amontonadas en un bolso) y la motivación sigue en pie, surge en la mente la idea de ser un hombre de hierro. Quizá esta descripción no le encuentres mucho sentido, pero IRON MAN suena distinto. Y llegamos al meollo del día de hoy.

Pucón es la localidad en Chile donde se realiza la que los organizadores y personas que viven allí (el gentilicio no sé si es puconino u otro) llaman "la carrera más hermosa del mundo". Ya el nombre con el se identifica motiva en exceso. Más cuando uno ya ha participado de un circuito inmerso en una de las maravillas del mundo, como lo es "Las Torres del Paine" en nuestra zona austral, las ganas de desarrollar las tres disciplinas se clavan en la mente de cualquier deportista.

En mi caso, el discurso reza de la siguiente manera. Cuando cruce la línea de meta del Major de Nueva York, me dije que antes o en el mismo año en que este cursando mis cincuenta, entraría por la calle Caupolicán para acceder a la playa y cruzar el pórtico del 70.3 de Pucón.

Hoy 8 de enero del 23, se realizó una nueva versión que en su categoría Elite consagro en varones a un español y en la de mujeres, por sexta vez, a la gran Bárbara Riveros. 

Mientras ellos eran alentados por los locales y la población flotante que llega a la ciudad de la Araucanía que alberga el Volcán Villarica (que dicho sea de paso, está en la actualidad con alerta amarilla) yo realizaba mis 18k aeróbicos indicados por mi entrenador mediante la app Trainingpeaks. 

Los hice dentro del pace indicado y mi reloj me regaló un "productivo" como resultado de aquello. Sin embargo, debo confesar que en la medida que avanzaba en el kilometraje, la mente se fue un par de veces a ese ambiente sureño recalcando mi compromiso mental con ese hito.

Por lo pronto puedo decir que a cuatro años del "deadline" he vuelto a nadar series de 25mts. Es un inicio para comenzar a desarrollar la parte, que según mi juicio es la más débil de las tres, para que un "más temprano que tarde" primer fin de semana de enero cuelgue en mi cuello la tan deseada medalla del hombre de hierro.







viernes, 6 de enero de 2023

BUSCANDO LA DISCIPLINA

Son las 19:45 el ocaso ya comienza a sentirse en la piel a través del ventanal. El ruido disminuye lentamente y en la sala, solo es interrumpido por mi propio teclear. Hubiera sido más poético quizá hacer alusión a la fuerza con que se evocan en mi cabeza, como una especie de ruido silencioso que se forma en palabras, pero creo que el concepto de tranquilidad en el ambiente está dado en el inicio del párrafo.

Confieso que mientras comía mis huevos revueltos empecé con la idea de abrir el procesador, pero por otro lado (monkey mind) me decía con suavidad -Debes saborear y saber lo que comes- y en ese espacio en que no hay palabras, pensaba en el hacer presente el proceso de estar con la comida. 

Es cierto que mi preparación no pretende ser una recordada en los libros de cocina, lejos estoy de ese hito. Lo que si tengo como certeza es que me gusta ver los colores en mi plato. El amarillo ya lo tienen identificado, junto a él, el verde de la palta (no aguacate como comenzó a llamarle en México a sus veintitanto Bolaño) el "crunch" de los frutos secos (almendra o nuez, inclusive mani o las tres en alguna ocasión) le entrega esa información de estar comiendo al cerebro y por último, el señor queso, que de un tiempo a esta parte tiene sus nombres propios, Emental o Gallego. En otras oportunidades las semillas de chia, las pepas de zapallo o las aceitunas verdes rellenas de pimentón completan el plato. Hoy donde la tarde refresca el silencio no han sido parte del menú.

Más de algún lector acucioso debe estar pensando en el líquido que acompaña todo este festín, pues claro, no puede ser otro que el reconocido café. En este punto especial, existen también variaciones. Puede ser del tradicional en polvo, en otras oportunidades es la prensa francesa (comprada en Marley) quien depura la bebida o la cafetera italiana, la dueña de hacer surgir desde su interior ese aroma potente del oscuro brebaje. En aquellas ocasiones en que me dispongo a entrenar (casi siempre un "largo") es reemplazado por una taza de cacao amargo con maca con el objetivo de adquirir resistencia y apoyar a mis articulaciones en su desempeño.

Lo claro es que a mi costado izquierdo, por donde entran las respiraciones de la ciudad, descansan los restos de un colorido plato y fue solo al termino de esta acción- la de comer, por si queda alguna duda al leer- que levanté la tapa de mi ordenador para iniciar la búsqueda. Quizá me miento, pues lo que aparece ahora en pantalla está lejos de lo que se generaba en mi cerebro treinta minutos atrás mientras consumía mi preparación. 

Con esto no quiero decir que no estuviese disfrutando de cada una de las bocados de aquel arcoíris de comida que acercaba a mi boca una certera (en su cantidad) cuchara de palo, por el contrario, si tuviera las palabras idóneas, las usaría para describir la sensación de agrado en aquel proceso. 

El entusiasmo comenzó minutos antes de prender la cocina y se fue desarrollando de manera pausada cada vez que incluía un nuevo ingrediente en el pocillo en la cocina y obviamente llegó a su clímax cuando degusté la primera vez y que insisto fue mientras mi computadora dormía. 

La tentación de consumir mis alimentos en la medida que escribo estaba latente durante el inicio del proceso. Un noventa por ciento de las veces sucede así. Dispongo los elementos de la merienda y con el primer sorbo de café ya estoy frente a la hoja en blanco despuntando mis dedos. En algunas oportunidades el traspaso de las neuronas a la estructura narrativa se da con cierta rapidez. En otras, la pulcritud que se desea lograr conlleva volver al inicio y reparar algunos tiempos verbales descritos con antelación.

Es encantador el proceso de escritura. La última parte del año 22 fui adoptando cierta periodicidad, me fui encantando y descubriendo cierta voz (como lo mencionó mi colega Andrés) que estaba allí y que deseaba salir. Todavía existe cierta lucha interna en cuanto a incluir ciertos quiebres que pueden mejorar la tensión dramática, pero reconozco el Talón de Aquiles, en mi interior sé que aún no logro separar a quien escribe del protagonista de las situaciones narradas. 

Sé que no todo está perdido y que esos giros o profundizaciones que se dan con tanta naturalidad en silencio en mi cerebro, lograrán encontrar su espacio y voz en la medida que encuentre lo que estoy buscando: la disciplina para escribir.